Tipos de Cicatrización

Cicatrización por primera intención: Una herida  cicatriza por primera intención cuando la herida no presenta infección ni un exceso de tejido  de granulación. Es denominado » de lado a lado»  porque los bordes de la herida se mantienen juntos en aposición mediante suturas y puede cicatrizar directamente con formación de menos tejido cicatricial.

Las heridas no pueden cicatrizar por primera intención si presentan una gran cantidad de residuos celulares.

En el caso de una herida limpia, tras unos dias, se ha unido la superficie de la piel, ha sido eliminada una gran cantidad de residuos celulares por los glóbulos blancos y aparecen fibroblastos. Los fibroblastos son células con forma de cigarro que producen colágeno, un compuesto químico que da origen a pequeñas fibras. Estas fibras rellenan rapidamente la herida y rodean los capilares. Las primeras fibras de colágeno aparecen sobre el 4º o 5º día, aunque siguen formándose durante 4 o 5 semanas. Transcurrido un mes, los fibroblastos han desaparecido casi totalmente y la herida se encuentra llena de fibras densas de colágeno, que forma una cicatriz. Pasados unos 10 días tras la creación de la herida inicial, la cicatriz es suficientemente robusta para mantener unidos la mayoria de los bordes de la herida sin la ayuda de suturas. La herida no adquiere toda su resistencia hasta pasadas de 2 a 4 semanas más.

Cicatrización por segunda intención: Tiene lugar en una herida abierta que contiene dos superficies de granulación y un cierto grado de supuración. La supuración es el pus, liquido resultante de la inflamación. Contiene grandes cantidades de globulos blancos, residuos celulares…

Las heridas se dejan cicatrizar abiertas por varias razones, siendo la infección la más corriente. La herida no cicatrizará de primera intención si presenta unas cantidades moderadas de residuos celulares y microorganismos. Con frecuencia se deja que las heridas infectadas cicatricen por segunda intención, o se retrasa su cierre hasta que la herida puede ser limpiada convenientemente.

La piel nueva no presenta foliculos pilosos. En consecuencia, la cicatriz resultante, es lampiña.

Cicatriz por tercera intención: Se menciona como un caso especial cuando se ha perdido cantidades muy grandes  de tejido. Siguen aplicándose los principios de la cicatrización por segunda intención, excepto en que debe producirse una granulación más amplia antes de cicatrice la herida. Existen ocasiones en las que la perdida de tejido es tan grande que el organismo no puede reparar la herida, y si aparece implicada una extremidad, puede ser necesaria su amputación para evitar la supuración crónica de una herida irreparable.

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