Samoyedo

 

El Samoyedo es un perro mediano  fuerte y adaptable, acompañaba a la tribu nómada cuando ésta atravesó las regiones de más al norte de Asia. El Samoyedo es una raza que fue no fue introducida en Occidente hasta 1889.

Originariamente fue cazador y guardián de rebaños de renos, la raza de color blanco nieve actual conserva muchos de sus rasgos. El Samoyedo es un perro con un carácter excepcionalmente bueno y amistoso.

Como muchas otras razas de Siptz, el Samoyedo no es fácil de adiestrar y son aconsejables lecciones de obediencia. Los dueños tienen que estar dispuestos a dedicar algo de tiempo al aseo regular del pelaje largo y exuberante típico de la raza.

Aspecto: El Samoyedo tiene un cuerpo compacto y musculoso. La cabeza en forma de cuña es ancha, el hocico está en proporción con el tamaño del perro y se va estrechando hacia la nariz. El color de la nariz puede ser negro, marrón o hígado. Los labios son de color negro. Los dientes se cierran en forma de tijera. Los ojos oscuros y almendrados están un poco hundidos y separadas, con el párpado inferior inclinado y los bordes oscuros.

La orejas, erectas, triangulares y ligeramente redondeadas en las puntas. La cola, moderadamente larga y bien cubierta de pelo, se enrolla en la parte posterior. Las patas son sólidas y musculosas y los pies son planos y están cubiertos de pelo.

La capa interna es suave, corta y gruesa,  con pelos más largos que crecen hacia fuera de la capa externa. La capa externa es áspera y lisa, no hace rizos. El pelaje de los machos es más fuerte y denso que el de las hembras. El Samoyedo tiene un collar alrededor del cuello y de los hombros, que rodea a la cabeza. Los colores del pelaje van desde de color blanco puro al amarillo y crema, aunque algunas veces puede ser blanco con puntas plateadas. El blanco puro es el color más valorado en las competiciones.

 

Comportamiento: La disposición de jugar del samoyedo lo hace un perro poco recomendable como guardián. Sin embargo, con su tendencia a ladrar puede ser un bueno perro vigilante, ya que ladrara cuando algo o alguien se acerque a su territorio. Adecuadamente socializado es un buen perro de compañía para niños pequeños e incluso otros perros, manteniendo un carácter jovial hasta edad avanzada. Son conocidos por ser un tanto necios en ocasiones y difíciles de entrenar, por lo que deben ser adiestrados con paciencia y perseverancia si se desea que obedezca las órdenes que se le dan. Por su herencia como tirador de trineos, no tiene problemas para tirar objetos o personas, por lo que un samoyedo que no ha sido entrenado tirará de su dueño con la correa cuando se le saca a dar un paseo, en lugar de caminar a su lado. Instintivamente actúan como perros de pastoreo, por lo que cuando juegan, especialmente con niños, tenderán a tratar de orientarlos en una dirección diferente. Esta raza se caracteriza por su expresión alerta.

Con los demás perros es bastante dominante y no le cuesta nada inmiscuirse en peleas.

 

Salud: Tienen mucha vitalidad por lo que bien cuidados retienen su juventud y ese espíritu jovial hasta su vejez. Su promedio de vida es de 12 a 18 años, aunque algunos pueden vivir un poco más. Por ser una raza de trabajo, tienen una resistencia excelente y sin ejercicio diario, se aburrirán y/o deprimirán, lo que puede llevar a que ladren excesivamente, destruyan o tengan un comportamiento digno de un maestro del escape. Si bien son perros saludables presentan tendencia a ciertas enfermedades.

La displasia de cadera es también un problema que puede ocurrir así como cataratas y glaucoma, además de otros problemas de retina. Son propensos a la diabetes, que puede aparecer cuando los propietarios no son cuidadosos.

Glomerulopatia hereditaria: Pueden ser afectados por una enfermedad genética, una enfermedad renal. Se conoce que la enfermedad es causada por un alelo recesivo defectuoso ligado al cromosoma X, por lo que la enfermedad es más severa en los machos. Hembras portadoras desarrollan síntomas leves después de 2 a 3 meses de edad, pero no desarrollan insuficiencia renal. La enfermedad es causada por un defecto en las fibrillas de colágeno de tipo IV de la membrana basal glomerular (MBG). Como consecuencia, las fibrillas de colágeno de la membrana basal glomerular son incapaces de formar enlaces cruzados, así que la integridad de la estructura es debilitada y la membrana es más susceptible a daño por desgaste y desgarre. Al momento de que la estructura basal de la membrana comienza a degenerarse, proteínas de plasma se pierden en la orina y los síntomas comienzan a aparecer. Machos portadores parecen saludables durante los primeros tres meses de su vida pero los síntomas comienzan a parecer y empeoran el proceso de la enfermedad: el perro se vuelve aletargado y se gastan los músculos, como resultado de la proteinuria. De los tres meses en adelante se puede detectar el rango de filtración glomerular, indicando una insuficiencia renal progresiva. La muerte por insuficiencia renal ocurre usualmente a los 15 meses de edad.

Como no existe actualmente una prueba disponible para detectar la Glomeropatía hereditaria del Samoyedo, las hembras que se conozca que sean portadoras de la enfermedad no deben ser utilizadas para crianza. Si se cruza una hembra portadora y un macho saludable, los cachorros tienen un 50% de posibilidades de ser portadores de la enfermedad.

 

Cuidados: El Samoyedo requiere bastantes cuidados. En la época de muda sueltan mucho pelo. El pelaje necesita un cepillado frecuente, pero suele conservar su color blanco sin bañarse. Algunas personas con alergia dicen de que los Samoyedos no les producen molestias.

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