Ruso azul

El origen es incierto, se cree  que se trata de una antigua raza de pelo corto, su piel era utilizada en Rusia para adornar cuellos y mangas de abrigos. Se dice que los primeros Azules Rusos son originarios del Puerto de Arcángel, fuera del Círculo Polar Ártico, y que posteriormente fueron transportados hasta Inglaterra por navíos mercantes. Allí fueron expuestos durante la segunda mitad del siglo XIX, y recibieron numerosos nombres como “azul español”, “arcángel”, y “maltés”. Al principio todos los azules de pelo corto se agrupaban en la misma categoría, pero en 1912 el Azul Ruso consiguió la suya propia. El gato maltés o Azul Ruso fue registrado en Estados Unidos en la década del 1900, sin embargo aún en nuestros días el Azul Ruso es poco habitual en los circuitos mundiales de exposición.

Morfología: Es un gato de tamaño mediano, musculoso, elegante, de líneas estilizadas y con una larga cola. Es muy apreciado y admirado. Su pelo es único en los de pelo corto ya que tiene una doble capa con subpelo muy espesa. Es denso, sedoso y erizado. Su color es de un tono gris azulado con reflejos plateados. Este tono plateado se debe a que las puntas de los pelos no tienen pigmento.

La cabeza es corta, aplastada, ovalada, ancha a nivel de los ojos, con una frente recta o abombada. Su hocico es corto y las almohadillas de los bigotes prominentes. Las orejas son grandes, puntiagudas y altas, con una base ancha y están dirigidas hacia delante y de una piel fina, casi transparente.

Sus ojos son entre medianos y grandes, almendrados y de un color verde intenso esmeralda. Están bastante separados. Las patas son delgadas y las traseras son las largas que las delanteras.

El peso del macho varia 3.5 – 5 kg y el de las hembras 25.- 4 kg.

Comportamiento: Es un gato tranquilo y tímido. Se muestra muy reservado con personas y situaciones desconocidas. Necesitan un ambiente sosegado, con poco ruido y agitación. Suelen llevarse bien con otros animales, en cuanto a los niños, los tolerará si lo tratan suavemente, es fácilmente perturbable.

El azul ruso tiene un carácter tranquilo, dulce, muy cariñoso e inteligente. Adora a sus dueños, aunque tiene tendencia a estrechar los lazos con un miembro en especial de su familia humana al que expresa su más auténtica devoción. Una vez en su compañía, no se separa de él, acompañándole por toda la casa para observar atentamente todas las actividades que realiza y, si encuentra oportunidad, “participar” en las mismas. De hecho, esta raza es muy sensible al estado de ánimo de su dueño, con el que comparte tanto sus horas de alegría como de tristeza.

Con las visitas se muestra tímido pero a la vez curioso, por lo que no tarda mucho en salir a husmear al extraño, eso sí, protegido bajo las piernas o el costado de su dueño, al menos hasta que haya tomado suficiente confianza. Es buen compañero de niños responsables e incluso otras mascotas, especialmente otros gatos.

Es extraordinariamente limpio y metódico, por lo que agradece la regularidad de costumbres de sus dueños. No es amante de los cambios ni los ambientes tensos o ruidosos. De hecho, el propio azul ruso tiene una voz muy suave y tenue que utiliza sólo en contadas ocasiones, para expresar sus sentimientos o atraer la atención de su dueño.

Tiene una gran inteligencia, por lo que es muy fácil educarlo desde la más temprana edad para que, por ejemplo, atienda por su nombre y obedezca las órdenes que se le marcan. De todos modos, no es extraño que aprenda otras cosas por su cuenta como, por ejemplo, a abrir la manija de las puertas de la casa, a “pedir” cualquier cosa  y que incluso “adiestre” a su dueño para que le lance su juguete preferido. De hecho, el azul ruso mantiene una actitud activa, curiosa y juguetona a lo largo de su dilatada vida.

La personalidad del azul ruso hace que se adapte perfectamente a la vida en un pequeño apartamento.

Aún ser un gato preferentemente de “interior”, si tiene oportunidad, no dudará en salir al jardín e, incluso, nos obsequie con alguna presa capturada por él mismo en honor a su buena fama de cazador.

Salud: No necesita una atención demasiado meticulosa, por su pelaje corto, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.  Ocasionalmente se le limpiarán las orejas con algún producto específico.

Hasta el momento no se le atribuyen afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una de las razas más sanas.

 

 

 

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