RCP Avanzada

Un elevado porcentaje de los pacientes superan la crisis  mediante  la aplicacion de la RCP B. Si a pesar de ello no se consigue, debe iniciarse la aplicacion de medidas complementarias, lo que se denomina RCP avanzada.

Φ Establecimiento de una vía venosa, preferentemente central o al menos de grueso calibre. Si el paciente estaba ya canulado, se utiliza la vía instaurada. El cateter debe estar firmemente sujeto, ya que las maniobras de reanimación pueden descolocarlo y desconectarlo.

Φ Fluidoterapia

Preferentemente, coloides (5-20 ml/kg). Evitar las soluciones glucosadas, ya que puede producirse daño cerebral.

Φ Drogas

Según la causa. Si disponemos de un electrocardiograma, conectarlo para poder diagnosticar el cuadro. Si no disponemos del, administrar como medida de emergencia Adrenalina 0.2 mg/kg intravenoso, intramuscular…

Esta recomendación se basa en que el 46.1% de las paradas cardíacas en pequeños animales son disociaciones electromecánicas o asistolias. La vía intracardíaca, antiguamente muy recomendada, actualmente se considera un recurso heroíco, es decir, la última medida antes de abandonar, dado que se ha demostrado que en muchas ocasiones produce lesiones miocárdicas y existe  un riesgo elevado de hemopericarditis, además de ser dificil de realizar en un corazón parado. Según el trazado del ECG se establece el diagnóstico y según el mismo se aplican diferentes medidas.

Φ Asistolia: Recorrido ECG plano

– Desfibrilador eléctrico/golpe precordial

– Desfibrilador químico (CO3Na, gluconato cálcico IV, IO)

– Adrenalina 0, 1-0, 2 mg/kg IV IT + atropina 0, 04- 0,06 mg/kg IV IT

Φ Fibrilación ventricular: Trazado del ECG con complejos aberrantes de onda corta o larga. Complejos no reconocibles.

 

– Desfibrilador / golpe precordial: Adrenalina 0.1-0.2 mg/kg IV IT. El empleo de lidocaína en el perro aún es tema de discusión.

Φ Taquicardia ventricular: Ausencia de onda P. Complejos QRS y T fusionados, muy altos y de elevada frecuencia (> 300), iguales entre sí, pero que no producen pulso.

 

Perros

– 1ª elección: Lidocaína 2-4 mg/kg bolo IV. ó 30-80 µg/kg/min si no es efectiva

– 2ª elección: Procainamida 5-15 mg/kg IV ó 10-40 µg/kg/min

Gatos

– Tratar la hipoxia (generalmente causa original). Si no se resuelve, administrar beta-bloqueantes.

Propranolol: 0.04-0.06 mg/kg IV

 

Esmolol: 25-200 µg/kg/min ó 0.5 mg/kg IV

Φ Disociación electro mecanica: Trazado del ECG normal, pero no se aprecia pulso

– Tratar la causa (hipoxia, hipotensión, desequilibrio electrolítico, hiperpotasemias, lactacidosis, hipotermia)

– Dexametasona 2-4 mg/kg IV

Adrenalina

Si tras un periodo de tiempo razonable ( 20- 40 min) aplicando RCP Avanzada el paciente no se recupera, se certifica su fallecimiento.

Si el paciente recupera el pulso, se administra tratamiento correctivo de post- resucitación:

Bicarbonato 2meq/kg + heparina 100 UI/kg/2-4 h (si el paro ha durado mas de 10 minutos o ha sido causado por acidosis metabólica) diureticos, corticoides, dopamina, dobutamina, atropina (si existe braquicardia), oxigenoterapia…

El desfibrilador eléctrico es un acumulador que aplica una descargar eléctrica muy potente. Esta descarga, en muchas ocasiones, es capaz de poner en marcha otra vez el corazón. En medicina veterinaria tiene poca utilidad, entre otros motivos porque las palas deben colocarse en estrecho contacto con la piel de tórax, lo que es difícil de conseguir en perros o gatos. Afortunadamente , los pequeños animales suelen responder bastante bien al golpe precordial y a la administración de Adrenalina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: