Otitis Canina

§ Qué es la otitis canina?

La otitis canina es la inflamación del oído, ya sea a nivel interno, medio o externo. Puede afectar a una de estas partes o incluso a todas, a un solo oído o a ambos. No obstante, la más común en los perros es la otitis externa, la cual hace referencia a la inflamación del epitelio de revestimiento del conducto auditivo. El epitelio auditivo es el encargado de reproducir las ondas sonoras.

 

§ Porqué se produce?

La otitis canina puede producirse por varios motivos, no obstante las causas más comunes son las alergias, en perros atópicos o de reacciones adversas a los alimentos, pueden provocar procesos alérgicos que pueden afectar al conducto auditivo externo, provocando otitis; las bacterias, el agua del grifo está llena de bacterias que, si no la filtramos, van directamente a nuestro perro, la otitis por bacterias presenta un enrojecimiento de las orejas, pus y cerumen abundante y maloliente; parásitos, el más común es el ácaro, el cual se extiende muy rápidamente y provoca la irritación del oído de nuestro perro y la aparición de secreción de color marrón o incluso negra, formada por cerumen y sangre, y un olor muy fuerte; cuerpos extraños, si acostumbras a frecuentar zonas de campo con tu perro, es posible que al acercarse a determinadas plantas se hayan introducido en su oído semillas o espigas, provocándole otitis canina; el propio perro, un rascado excesivo y brusco del propio animal puede provocarle traumatismos en el interior del óido y la consiguiente otitis canina (una pelea con otro perro también puede ser el causante); desórdenes de la queratinización, los perros propensos a tener trastornos saborreicos suelen tener otitis externa con abundante cerumen (esto ocurre sobre todo en razas como el Husky Siberiano o el Malamute de Alaska).

 

§ Síntomas

  • Cambios en el comportamiento.
  • El perro no para de frotarse contra las cobijas, muebles…
  • El animal se rasca las orejas más de lo normal.
  • Cuando se le acaricia en las orejas se queja.
  • Se sacude constantemente como si tratara de sacar un cuerpo extraño de su oído.
  • En sus oídos se observa una secreción anormal en aspecto y olor que puede ser de color amarillo claro hasta marrón negruzco dependiendo del tipo de patógeno.
  • Al sacudirse elimina abundante secreción.
  • Los oídos le huelen mal.

§ Diganóstico

Es fundamental la anamnesis y el examen físico general incluyendo el dermatológico, otoscopía, citología, palpación con tubo de la membrana timpánica y lavado de oídos. Las otitis externas no son complicadas de diagnosticar pero las otitis medias son difíciles de abordar.

§ Tratamiento

Si es causada por un cuerpo extraño, primero se debe eliminar éste mediante la limpieza del canal auricular y luego tratar la otitis que ha provocado. Es importante la limpieza para que las soluciones tópicas que se van a emplear puedan contactar adecuadamente con el epitelio del conducto.

Una vez realizada la limpieza se tratará el oído dependiendo de qué agente esté actuando: acaricidas, antifúngicos o antibióticos. Además de la vía tópica se utilizará la parenteral y/u oral para favorecer la resolución del proceso. A manera preventiva se puede colocar un collar isabelino para evitar lesiones producidas por el rascado.

§ Prevenir la otitis

  • La mejor manera de prevenir la otitis canina es realizando una limpieza del canal auricular de tu perro una o dos veces al mes. Para limpiar el oído de tu perro, nunca utilices bastoncillos, utiliza gasas limpias. Antes de realizar la limpieza, revisa bien su oído para asegurarte de que no presenta ninguno de los síntomas anteriores. Si el oído está sano, empieza limpiando la parte externa de la oreja con una toalla humedecida con agua tibia y el jabón que utilices normalmente para bañar a tu perro. Limpia por fuera la oreja haciendo movimientos circulares suaves. Luego, sécala bien con otro toalla limpia.

    Para limpiar el pabellón auditivo (parte interna visible), utilizaremos una gasa limpia. No utilices antibióticos ni otológicos sin recomendación veterinaria. Simplemente, cubre tu dedo con la gasa e introdúcelo con mucho cuidado, sin llegar al fondo, y limpia las paredes del oído de tu perro.

    Para la parte interna no visible, existen productos específicos para la prevención de otitis canina, como limpiadores en seco, que podrás encontrar en tu veterinario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: