Eutanasia

Este término proviene del griego: “buena muerte” es la traducción literal. Hay cuatro criterios que aseguran que la muerte sea humanitaria.

♦ Ser indoloro

♦ Lograr una rápida pérdida del conocimiento seguida de muerte.

♦ Minimizar el miedo y el sufrimiento del animal.

♦ Ser confiable e irreversible.

Se deberá tener en cuenta la especie, edad y salud del animal. El método deberá ser simple de administrar y seguro para el operador.

Es un estado clínico: Esto es así porque supone un diagnóstico, una historia clínica lo más completa posible y un razonamiento  sobre la situación del animal; porqué la eutanasia es la única solución posible.

Es un acto efectuado por personal especializado

Su objetivo es provocar la muerte con el menor dolor y angustia posible. Si el propietario no está presente, lo más importante es que el animal no llegue a sentirse abandonado.

Es imprescindible el consentimiento del propietario.

Es importante conocer los signos de temor, dolor y angustia en las especies. Las valoraciones se debe basar en las observaciones de conducta anormal y en respuestas fisiológicas que demuestren ansiedad y temor.

Él método recomendado se considera como la práctica óptima. Es una inyección endovenosa de una solución de pentobarbitona al 20% bariturico. 

Es de acción rápida.

Provoca pérdida rápida del conocimiento, seguida de un ataque cardiaco.

No posee efectos secundarios preocupantes.

Relativamente económica.

Actitudes más valoradas por los propietarios ante la eutanasia

• Realizar un diagnóstico pormenorizado y una correcta explicación del mismo y de su pronóstico
• Atención cálida y amistosa por parte del personal de la clínica
• Reconocer a dueño y mascota y dirigirse a ellos por su nombre
• Demostrar respeto y rigor profesional
• Asesoramiento profesional
• Apoyar la decisión del dueño y tranquilizarlo
• Hacer todo lo posible para que el animal se encuentre relajado y cómodo
• Explicar todo el proceso, anticipándose a los acontecimientos
• Ser amable y compasivo pero a la vez seguro y sin excesos emocionales
• Prestar apoyo al cliente en todo el proceso
• Permitir que el cliente se tome su tiempo en cada momento de la eutanasia
• Mantener la discreción durante el procedimiento
• Interesarse por el cliente días posteriores a la eutanasia
• No producir estrés, manipulación excesiva y asegurar que el animal fallezca plácidamente

Puntos de Toma de decisiones

El tener una respuesta clara y firme a estas cuestiones nos dará las claves para la toma de decisiones y las argumentaciones en la comunicación con el cliente.
• ¿Qué criterios establecemos para considerar que un animal es un paciente terminal?
• ¿Asume el propietario la responsabilidad y el posible sentimiento de arrepentimiento tras la muerte del animal?
• ¿Piensa el propietario que se ha hecho todo lo posible por salvar la vida o el bienestar de su mascota?
• ¿Ha perdido el animal sus condiciones de bienestar mínimas?
• ¿Hay otra posibilidad para el animal (física, técnica o económica)?
• ¿Hay un problema de agresividad?
• ¿Se ha realizado un estudio médico pormenorizado dentro de las posibilidades y limitaciones técnicas y económicas

Legislación sobre protección animal y práctica de eutanasia: Destacar la Comunidad Autónoma de Cataluña, que ha sido la pionera en el establecimiento de una normativa que regule los métodos de eutanasia en los animales de compañía estableciendo quién, cuándo y cómo debe realizarse este procedimiento. El 3 de Agosto de 2000 se publico el Decreto 254/2000 de 24 Julio por el que se establecen los métodos de eutanasia para los animales de compañía que se han de sacrificar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: